La fibromialgia me enseño a conocerme

“El dolor es profundamente humano porque en él la persona se conoce a sí misma: su humanidad, su dignidad y su misión”. Juan Pablo II

Estudiando las características de las personas con fibromialgia, según el libro “Cómo afrontar las crisis de fibromialgia” confirmo lo que siento hace un par de años y es que sin esta enfermedad hubiera seguido siendo todo menos yo misma.

  1. Son personas muy dadas a satisfacer las necesidades de los demás antes de las propias, al extremo que ya no saben cuáles son sus necesidades. Uf complicado, desde niña aprendí a complacer para obtener lo que yo quería, pero poco a poco deje de pedir retribución y me dedique a satisfacer a los demás… Lo más difícil ha sido desenterrar lo que yo quiero.
  2. En algunos casos, se sienten incomprendidas y heridas por las personas que las rodean. DRAMAQUEEN, cierto siempre lo fui, mi madre solía decirme Beatriz Sheridan, y aunque esto no he logrado eliminarlo por completo, cada día logro parar mis dramas más fácil, a veces sin que logren salir de mi misma. El yoga me ha enseñado que cualquier cosa que siento que me ataca, es mi propia mente maquillando un tope en un muro impasable, lo único que tengo que hacer es cambiar mis pensamientos, a veces difícil, pero nunca debe dejar de intentarse, de que se puede ¡SE PUEDE!
  3. Tienen un gran sentido del deber, lo que las lleva a ser exigentes y a tener sentimiento de culpabilidad cuando no cumplen con sus actividades. Les cuesta trabajo pedir ayuda. Creía que era una cualidad, pero todo lo bueno llevado al exceso hace daño, ahora estoy aprendiendo a balancear mis responsabilidades y mi adrenalina, mi sentido del deber, poniendo siempre y ante todo mis necesidades antes que las de los otros, me ayuda a darme cuenta cuándo, aunque me sienta responsable, no debo o puedo realizar algo y simplemente tengo que dejarlo ir…
  4. Presentan mucha rigidez física, y en consecuencia su cuerpo está muy tenso; rigidez mental, pues tienden a dar muchas vueltas sobre lo mismo; rigidez emocional, por lo que, siempre que pueden, evitan afrontarlo que siente, no se permiten derrumbarse. Rigidez física, no quedo de otra más que hacer ejercicio porque aunque la cabeza te diga que te va a doler más, aprendes que si te mueves, el cuerpo se balancea y te permite andar sin tanto dolor. Rigidez mental, yoga, meditación activa y meditación pasiva, desde como camino ahora voy corrigiendo mi postura, mi respiración, atenta al momento y no pensando en un futuro que podría o no ser. Rigidez emocional, pude quedarme en la cama y castigarme continuamente recordando mi dolor, lo hice un tiempo, pero me enoje tanto conmigo misma que la depresión le ganó a la sanación, esta es la que quizás he cambiado menos, no me he dejado caer ante esta enfermedad, sigo luchando por vivir y no sobrevivir, aunque ahora soy más consciente de cuanto me puedo lastimar a mí misma si no tomo en cuenta mis emociones.
  5. Esta forma de relacionarse consigo mismas y con su entorno las lleva a una gran pérdida de energía, ya que esa tensión se va acumulando en su cuerpo. Que puedo decir, cada vez que caigo en una crisis de dolor es pera recordarme que estaba olvidando ser más flexible conmigo y con los demás, que las expectativas solo me traen mal sabor de boca o que debo decir lo que siento para no alimentar mis dolores con emociones negativas…

En algún momento de la vida decidí ser como era, hoy decido que ya no quiero ser lo que no soy, hoy me quito el disfraz y soy lo que soy a pesar de mis decisiones pasadas.

Maa Premananda

La fibromialgia y el perdón

Hace varios años cuando trataba de entender que es esto de la fibromialgia una amiga de mi madre le dijo que ella la conocía como “la enfermedad del alma”, meses después mientras estaba en India mi gurú me dijo que yo tenía roto el corazón y no lo quería aceptar, poco a poco accedí a analizar este tema en mi persona para darme cuenta cuantos resentimientos guardaba por años en mi corazón, y sentir como al irlos recordando había algunos que por diferentes circunstancias ya había superado realmente, que solo los pensaba y dejaba ir. Sin embargo otros comenzaron a apachurrar mi corazón, a pesar de estar bajo medicamentos que generalmente funcionaban cada vez que daba paso al análisis de mis resentimientos la crisis de dolor, insomnio y mal humor regresaban. Eso no era todo, más allá de los rencores hacia otras personas, la cantidad de sentimientos negativos hacia mí era impresionante.

Afortunadamente encontré una psicóloga que me ayudo a desmarañar la bola de estambre más enredada de mi vida, su curso basado en las enseñanzas de Louis Hay me enseo a ver que todos estos sentimientos me retenían en el pasado, no podía avanzar ni mejorar porque no había vaciado la bolsa de piedras y ya no había manera de jalar tanto peso.

Perdonar a otros y a nosotros mismos no es nada sencillo, se dice fácil de dientes para afuera, pero el que esté limpio de rencores que tire la primera piedra…

Hay varios ejercicios que me ayudaron en este andar, uno y el que más aplico es la carta del perdón, escribir una carta a esa persona que sientes te hizo algún mal, la carta primero hará saber a la otra persona lo que siento, cómo me hizo sentir lo que hizo, al final después de haber vaciado la bolsa cuando no se me ocurren más detalles de mis emociones al respecto; acepto que yo decidí molestarme y guardar mi enojo mucho tiempo, que en este momento decido olvidar y superar el hecho sin preocuparme más por el ayer, lo dejamos atrás. Nunca he entregado una carta de estas, pero me ha hecho muy bien escribirlas.

Otro es un ejercicio para disolver el resentimiento. Sentarte cómodamente, cerrar los ojos y permitir que cuerpo y mente se relajen. Imagínate sentado frente a un teatro oscuro, frente a ti un escenario pequeño. Se enciende la luz y aparece la persona a quien le guardas resentimiento. Puede ser del pasado o del presente, viva o muerta. Comienza a imaginar que le pasan puras cosas buenas; cosas significativas para esa persona, visualizal@ sonriente y feliz. Piensa esta imagen por unos segundos y luego déjala ir. Louise recomienda algo que me parece muy reconfortante, una vez que se va esa persona sube al escenario e imagina cosas buenas para ti, ve cómo estás sonriente y feliz.

Si no me perdonara todos los días hoy seguiría bajo medicamentos y tratamientos, cada día procuro conocerme un poco más, aceptarme y perdonarme, antes de juzgar a otros veo que es lo que me molesta de ellos y proceso mi molestia, no es necesario despotricar contra el mundo cuando tu mundo no está en calma, tampoco es justo meterte bajo la almohada y no querer ver cuánto te odias y te maltratas sin moverte por el dolor, la razón principal de estar enferma son las emociones guardadas, acumulación de basura toxica durante años y para comenzar tu recuperación lo primero es vaciar ese bote de basura.

La limpieza emocional es fundamental en el auto tratamiento contra cualquier enfermedad

Premananada

Los reflejos de la mente

yoga-Sutras-3, shloka 3, capítulo 1, Yoga Sutra Patanjali; se puede traducir como: “Entonces el testigo se reconoce a sí mismo”.

La semana pasada estudiábamos que una mente sin pensamientos es yoga, en el siguiente shloka Patanjali nos aclara que cuando el yoga sucede, nos reconocemos a nosotros mismos, pero qué quiere decir con esto.

Empecemos por el principio, cuando habla del testigo se refiere a nuestra alma a esa parte intrínseca que nos define y nos da la vida, esa que queremos aprender a escuchar cuando nos habla, ella es el testigo, tu eres el testigo; y lo que nos dice es que cuando la mente está tranquila más allá de tus pensamientos tu alma resplandece y puedes sentirte totalmente presente siendo simplemente tu mism@ en toda su expresión.

A que me refiero, supongamos que estamos en un muelle frente a un lago, si nos recostamos boca abajo con la cabeza colgado podremos ver nuestro reflejo en el agua y si hace viento, el agua se movería con un oleaje continuo y veríamos una cara ondeada; o si alguien estuviera nadando y pataleando es posible que solo veamos rayas y sombras en el agua; o si el agua está turbia y sucia, parecerá que nuestra color es más obscuro. El lago es la mente y la traducción constante de nuestros pensamientos son todos esos reflejos que a veces nos creemos y de los cuales se forman grandes problemas en nuestra mente alterando nuestro estado emocional. Qué pasa cuando el agua esta calma y te asomas a ver tu rostro, podrás ver una imagen real de ti, con todos sus colores, sombras y detalles, serás capaz de ver tu verdadero potencial, te reconocerás.

El yoga hemos dicho existe en todo lo que hacemos es como vivimos, amamos, nos enojamos, somos nosotros en coexistencia con todo y con todos; cuando esto sucede nos encontramos, por eso creo que todos los que alguna vez han probado alguna técnica yogui (de respiración, postura física, concentración, visualización, mantras, etc.) sin entender porque buscan volver a vivir esa experiencia, ese momento que se vieron, que lograron disipar los movimientos del agua para ver más allá de sus pensamientos, tocar y sentir su alma.

Cómo sentir esto por un momento, haz algo que realmente ames, que disfrutes totalmente: desde correr, besar, abrazar, nadar, dibujar, cantar, cualquiera que sea tu actividad favorita, esa que haces con toda pasión y sin importarte si a los demás les parece, ahí estás viviendo el principio básico del yoga, la ciencia que nos guía a caminar unidos cuerpo-mente-alma y no arrastrarnos en un mundo de reflejos.

El yoga y la mente

En el blog del 14 de febrero del 2015 empezamos a estudiar el Yoga Sutra de Patanjali, esta ocasión continuamos con el shloka 2 y del capítulo 1.

yoga-Sutras-2, que en la traducción del Dr. Omanand se traduce de las siguientes maneras: Ir más allá de los movimientos de la mente es yoga; Sin pensamientos es yoga; Sin mente es yoga.

El primer shloka nos hablaba de unión, disciplina, conciencia; este segundo nos habla de ir más allá de la mente, pero que significa eso.

En occidente nos han enseñado que vivimos gracias a nuestro cerebro, que él es que decide sobre nuestro cuerpo y el que analiza o reacciona ante cualquier situación, por lo tanto le hemos dado mucho peso a lo que nuestra mente dice, es casi imposible silenciar el dialogo interno cuando no estamos concentrados en algo, por ejemplo: estas en la oficina jueves por la tarde intentando analizar unos datos pero en realidad has pasado el día pensando que le puedes hablar a tu mejor amiga e invitarla el fin de semana a la playa, entras a la red y comienzas a buscar hotel, boletos de avión, la renta del auto, en fin pasan 3 horas y ni cuenta te diste, no pensaste en nada ni en nadie más que el viaje, llega tu jefe y te pregunta que opinas de los datos que te envío y en ese momento te das cuenta el tiempo que ha pasado y tu ni te enteraste…

Al principio cuando simulabas trabajar y pensabas en otra cosa, sólo escuchabas tu mente, no había manera de concentrarte en los datos que “analizabas” porque estabas muy ocupada soñando despierta, cuando decides tomar acción, concentrarte en un objetivo y llevar a cabo tus ideas … ¡Tarán! Pasa el tiempo, no piensas en nada, solo actúas para lograrlo que quieres.

Eso es yoga, ese momento donde te pierdes porque estás tan concentrada en tu vida, mundo o tarea a realizar. Más adelante en el Yoga Sutra, Patanjali nos describe cómo podemos aprender a hacer esto y uno de los 8 pasos para lograrlo son las posturas físicas que todos conocen como “YOGA”.

Todos podemos y deberíamos hacer yoga, mantener nuestra atención en lo que hacemos, dejar cualquier otro tema fuera de la cabeza y actuar con toda conciencia. Eso es lo que nos describe el shloka 2

La mente, nuestro cerebro, es solo otro órgano de nuestro cuerpo, tiene funciones más complejas que los demás y es el motor central de las funciones vitales, pero sin el corazón no sería nada; por otro lado el corazón tampoco funcionaría sin el cerebro; pero en cualquier caso: ¿quién da la vida, domina y controla mente y corazón?

El alma, es lo último que deja el cuerpo al morir. Nuestra mente puede silenciarse cuando la conectamos con nuestro espíritu interior, cuando escuchamos a esa voz desde adentro que puedes llamarle intuición y no es más que el resultado de saber abrirte a lo que tu alma quiere decirte, dejar de escuchar a la mente y aprender a escucharte a ti mismo, eso es yoga.

¿Qué es yoga terapeútico?

Yoga terapéutico, derivado de la tradición de Patanjali y del sistema ayurvedico de cuidado de la salud, se refiere a la adaptación y aplicación de técnicas y prácticas de yoga para ayudar a las personas a enfrentar los retos en salud en cualquier nivel y con cualquier condición, reducir síntomas, recuperar balance, incrementar la vitalidad y mejorar actitud. TKV Desikchar & Kausthub Desikchar

Yoga terapéutico es la adaptación de las prácticas de yoga para personas con problemas de salud. El yoga terapeuta receta regímenes específicos de posturas, ejercicios de respiración y técnicas de relajación especiales para las necesidades individuales del paciente. Investigaciones médicas demuestran que el yoga terapéutico está dentro de los tratamientos complementarios más efectivos para malestares comunes. Los problemas de salud puede ser por enfermedad, o condiciones temporales como embarazo o parto reciente, o alguna condición crónica asociada con la edad o debilidad. Larry Payne, Dr., Centro de Yoga Samata (USA)

Yoga terapéutico es el proceso de empoderar a los individuos para progresar hacia una mejora de salud y bienestar a través de la filosofía y la práctica de yoga. IAYT (Asociación Internacional de Yoga Terapéutico)

Para mi, yoga terapéutico ha sido el camino para dejar los medicamentos y progresivamente mejorar mi salud. No era capaz de caminar más de 100 metros o cargar una jarra de agua, mi estado emocional era un desastre y el dolor en mi cuerpo me tuvo fuera del tapete por casi dos años. Cuando descubrí que el yoga podía ser usado como tratamiento medico; me comprometi con mi terapia y en menos de tres meses era capaz de respirar profundo de nuevo, los ataques de pánico y la ansiedad casi desparecieron y el dolor y la tristeza fueron menos cada día.

De acuerdo a mis maestros en la India, yoga terapéutico es la combinación de técnicas de yoga y ayurveda para balancear los cinco cuerpos. Yoga significa balance, salud significa balance, con la ayuda del yoga se abren los bloqueos energéticos y se desintoxican el cuerpo físico y el emocional.

¿Cómo funciona?

No funciona, tu la haces funcionar; el yoga terapéutico es como un medicamento; será recetado como tal y está en ti tomártelo a tiempo. Tu receta debe aproximarse no solo a los síntomas actuales, sino a buscar la fuente o causas del desbalance y ayudarte a balacearlo.

Pero como, también depende de ti, si eres una persona flexible que solo busca mayor fuerza y balance, quizás trabajes solo asanas; pero si estás en una silla de ruedas o tienes cero flexibilidad, es posible que empieces tu terapia en una silla o en el suelo. Su tus problemas son mayormente emocionales, quizás trabajarás más con pranayama y meditación. Shatakarmas (técnicas de limpieza yoguis), mudras o bandhas podrían ser agregados a tu receta para completar el tratamiento.

El yoga terapista debe conocer no solo de yoga sino también de ayurveda, conocer sobre los doshas, dieta ayurvédica, diferencias de acuerdo a las estaciones del año; como balancear el prakriti (energía personal). En tu receta puedes recibir algunas instrucciones para modificar tu dieta o hábitos regulares, como tomar dos cucharadas de aceite en ayunas o comer tres hojas de Neem una vez por semana.

En una clase grupal de yoga terapéutico podrás experimentar relajación profunda; aprender como aproximarte a tu dolor desde una nueva perspectiva, como abrir espacios para sanar tu cuerpo, mente y espíritu.

No tengas miedo de probar el yoga, no todo es sobre pararte de cabeza o ser tan flexible como una liga, yoga es balance y balance es la puerta a un estado de vida saludable.

Yoga terapéutico privado o grupal disponible en Los Cabos o en línea, premanandayogaterapeutico@gmail.com

Yoga Sutra de Maharishi Patanjali

Para empezar oficialmente a escribir sobre el yoga, voy a seguir la recomendación de mis maestros, estudiaré el Yoga Sutra de Patanjali, shloka por shloka (verso), uno a la vez.

“Maharishi Patanjali dio un precioso regalo a la humanidad en la forma del Yoga Sutra. Este es uno de las más auténticas y científicas escrituras para los aspirantes al camino del yoga” Dr. Omanand, Guruji

Yoga Sutra fue originalmente escrito en sanscrito, leguaje aún usado en India y otras partes de Asia, siguiendo las enseñanzas de Guruji, usaré su traducción para el estudio, usando los diversos sentidos de una palabra en sanscrito Guruji nos guía por un sinfín de significados para cada shloka, para su interpretación de acuerdo al momento actual de nuestra vida. Leer el Yoga Sutra es como leer la biblia, puedes abrirlo y buscar un shloka que responda a tu pregunta o digerirlo paso a paso.

Empezaré por el capítulo uno “Samadhi Pada” o el camino a Samadhi (solución total o conexión interna total), este capítulo se refiere a los pasos para llegar a Samadhi. Describe el yoga, los distintos tipos de pensamiento, los principios de la práctica y el desapego, las etapas de Samadhi, esfuerzos y compromisos, obstáculos y soluciones; y el significado y resultado de estabilizar la mente.

El primer shloka en sánscrito se lee: “atha yog-anusasanam” y sus distintos significados de acuerdo a Guruji serían: Ahora, yoga es disciplina; Estar presente, yoga empieza; Ahora, el yoga comienza despertando la conciencia; Ahora, yoga es conciencia; Ahora, unidad es yoga; Ahora, armonía es yoga; Ahora, conciencia es unión.

Resumiendo yoga es: disciplina, estar presente, despertar la conciencia, es actuar con conciencia, unir, armonía. Después de esta definición creo que es fácil darnos cuenta que practicar yoga, ser un yogui va más lejos de ser flexible y fuerte; es un estilo de vida, ciencia milenaria que paso a paso nos guía para llevar una vida plena.   Ser disciplinado, uff me suena a cuando iba a la escuela, pero haciendo conciencia (yogueando), si no soy disciplinada con mis horas de sueño, no rindo, si no soy disciplinada con mis horarios de comida y alimentos que consumo me enfermo, si no aplico la disciplina no hay superación. Unión o armonía aparentemente no son sinónimos de disciplina pero cuando uno mis pensamientos a mis acciones actúo apegada a mi verdadero yo (viviendo con conciencia); si en mi casa busco armonizar el ambiente a través de la limpieza (disciplina), los colores, los olores; también estoy haciendo yoga.

Yoga es estar presentes aquí y ahora, es poner toda tu atención y concentración en una cosa a la vez, respetar espacio y tiempo para armonizarlo con tu propia vida. Todos podemos practicar yoga siguiendo este simple pensamiento, “aquí y ahora”

Alguien me podría decir y las posturas físicas y las respiraciones, la meditación en donde quedan, poco a poco este capítulo uno de Yoga Sutra nos dará las respuestas pero te puedo adelantar que para estar siempre aquí y ahora uno tiene que practicar mucho y todas las técnicas y métodos que se desarrollan del yoga van buscando ser el gimnasio para que la mente, el cuerpo y el espíritu logren vivir el yoga en todo momento.

Tengo copias de la versión traducida al español de Yoga Sutra de Patanjali del Dr. Omanand (Paramanand University), si te interesa escríbeme a premanandayogaterapia@gmail.com o en Facebook a premanandayogaterapeutico.

El dolor crónico y las relaciones personales

Una de los síntomas más frustrantes de la fibromialgia es el dolor crónico, que no es sólo de nosotros, hay mucha gente que con distintos padecimientos sufriendo de dolor en diversas intensidades, constante y sin parar. Causas hay “N”, maneras de enfrentarlo también hay muchas, tranquilizantes y relajantes químicos o naturales, masajes, entre otros, pero cuando este dolor es continuo lo accesible no siempre es suficiente, entonces el cuerpo comienza a subir su resistencia al dolor para responder a lo que tu mente le pide (en lugar de descanso, nos tomamos algo y seguimos). Pero un día te levantas y tu cuerpo no te responde, no hay manera que lo hagas caminar al baño, el dolor muscular, la pesadez en el cuerpo y el sentimiento de impotencia te invaden, te regresas a la cama y al acostarte de nuevo todo te duele, no hay posición cómoda, ni manera de dormir y descansar; el dolor es como ir 8 horas seguidas al gimnasio por tres días, músculos, huesos, piel, todo duele.

Y ahora con esto debo levantarme e ir al trabajo, atender a la familia, acordarme de los pendientes, llamar a mi madre, sonreír al vecino, visitar clientes; y mientras el día pasa y el cuerpo duele, el humor se obscurece, la sensibilidad a la luz incrementa, el más dulce sonido se vuelve una molestia hasta el centro del cerebro; en eso alguien me toca y yo ESTALLO en un grito de histeria “FIJATEEEE”, quien fue, no sé, solo sé que toda la concentración en que no me doliera y mantener mi carita lo mejor posible se fue a la basura con un empujoncito o un pisotón.

Así se siente una crisis de dolor, al principio moría de pena y vergüenza por lo que me pasaba, no me lograba controlar y hasta con las personas más amables tuve roses, cuando no sabía que tenía un padecimiento mi única lógica era “me estoy volviendo una amargada, loca, histérica, hipocondriaca”, el diagnóstico fue como una luz en el camino para decirme que había una razón y podía buscarse una solución…

4 años han pasado desde entonces y mis relaciones personales han sufrido cambios y separaciones; solía ser una persona que gustaba de complacer a los otros todo el tiempo, deje de atender al mundo para atenderme a mí, eso me distancio de todos, mi pareja y mejor amigo fue el que más resistió a mis crisis de dolor y juntos aprendimos a respirarlas y sobrepasarlas, el me enseño a detener mi andar, descansar y ser compasiva conmigo, aunque las cosas no siempre fueron así, lo lastimé fui cruel y no solo con él, también con mis padres, hermano, familia cercana que quiso ayudarme; me aleje de todos y eso me hacía enojarme más conmigo por no ser capaz de enfrentarlos aún con mis dolores.

Hoy doy gracias a esos días porque me enseñaron que si tengo una crisis antes de empezar a lastimar a otros debo recuperar mi balance, más vale que digan aquí corrió que aquí me lastimó. El dolor crónico te vuelve una BITCH de eso no hay duda, si tienes crisis, intenta no culpar a nadie, descansa, llora y duerme todo lo posible; cuando te sientas mejor regresa al mundo y sigue adelante…

Hace unas semanas me dijeron con cada crisis aprenderás un poco más, cada vez que se me olvida ser compasiva y amorosa conmigo las crisis me recuerdan que soy lo más importante en mi vida, no puedo dar explicaciones a todo el mundo cuando me desaparezco de escena, la gente que me quiere entiende o al menos no se molesta o se siente por mis ausencias, si alguien lo hace y sin preguntar se aleja es libertad de albedrío y les deseo un camino lleno de salud y libre de dolor…

¡Yo soy responsable de todo lo que sucede en mi mundo, actúo no reacciono!

¿Fibromialgia y ahora qué como?

La fibromialgia es reconocida como un síndrome y no como una enfermedad; este síndrome es un acumulado de diversos malestares físicos, emocionales y mentales. Las personas que sufrimos este mal crónico padecemos de dolor en el cuerpo (piel, músculos, articulaciones); problemas en la espalda, sistema digestivo, nervioso, endocrino, ataques de ansiedad, depresión, pánico, entre muchos otros síntomas. En varias de las investigaciones realizadas se han encontrado niveles bajos de serotonina en el cuerpo de pacientes con FM, se cree que la serotonina juega un papel muy importante en la regulación del humor, sueño, impulsos, apetitos y motivaciones. La comida que consumimos tiene el potencial de elevar o disminuir tus niveles de serotonina.

Cuando empecé mi auto-tratamiento, lo primero que decidí cambiar fue mi alimentación, encontré un libro que se llama “Food that helps win the battle against Fibromyalgia” (Comida que ayuda a ganar la batalla contra la fibromialgia) de Deirdre Rawlings y con ayuda de sus recetas y mucha disciplina logré identificar los alimentos y las bebidas que alteran mi sistema nervioso, que aumentan mi adrenalina o me producen relajación y sueño. Fue un trabajo de mucho tiempo, les puedo decir que casi un año pase comiendo lo mismo (fruta, huevo, frijoles, tortillas, pescado, arroz), mi cuerpo adoraba estas nuevas comidas, simples, sin picante y preparadas al momento; cuando me sentí desintoxicada empecé a probar otros alimentos ya fuera por antojo o por necesidad (cuando andas en la calle y no hay mucha opción); poco a poco regresé al pan (para darme cuenta que me inflaba y me daba mucha hambre al poco tiempo de consumirlo), la carne (se me antoja pero no me siento satisfecha después de comerla), los postres (me elevan la adrenalina y me altera el sistema nervioso), las legumbres (me alimentan y me dan una gran sensación de satisfacción por largo tiempo), Coca-Cola y refrescos en general (me levantan la pila pero hacen estallar mi cabeza con tanta azúcar), chocolate (me ayuda a alegrarme cuando ando baja de ánimo pero me cuesta dormir cuando como cercano a mis horas de sueño); así fui encontrado el balance en mis comidas, hoy como todo lo que se me antoja, mi cuerpo me pide algunos días de desintoxicación a base de puras verduras pero puedo consumir lo que sea siempre que encuentre el balance entre alimentos estimulantes y relajantes.

Aquí van 5 reglas básicas para aprender a controlar nuestro cuerpo a través de lo que comemos:

  1. Súbele a la vitamina D. La mayoría de los adultos tenemos deficiencias en la vitamina D, pero para los pacientes de fibromialgia esto puede ser muy peligroso “la falta de vitamina D se refleja como dolor muscular y en los huesos”, estudios han comprobado que las personas con deficiencia en vitamina D usan el doble de analgésicos que las personas con niveles normales. La recomendación tomar el sol, al menos 15 minutos al día y en caso de vivir en lugares muy fríos o nublados, tomar complemento vitamínico.
  2. Reduce los alimentos con aditivos. El MSG (glutamato monosodico) o el aspartame entre otros alteran la química del cuerpo actuando como moléculas de exotoxina que tienen la habilidad de activar neuronas transmisoras de dolor. Recomendación, revisa las etiquetas de lo que consumes si tiene alguno de estos dos elementos, u otro que no puedas leer en voz alta a la primera, ¡qué se quede en el estante de la tienda a ti no te hace ninguna falta!
  3. Dile sí al pescado. Los ácidos grasos Omega 3 son encontrados en el pescado, como salmón, bacalao, en nueces y linaza entre otros alimentos; estos ácidos grasos son conocidos por reducir la inflamación y prevenir enfermedades cardiovasculares. Hay estudios que comprueban que después de tres meses de consumir Omega 3, se reducen la rigidez matutina y los dolores musculares.
  4. Adiós a la cafeína. Se asocia fibromialgia con mal sueño y si duermes mal pues te quieres mantener despierta a toda costa, tomando café, Coca-Cola, chocolate, te negro. Pero esto lleva a un círculo vicioso donde tu cuerpo que ya de por sí no produce suficiente serotonina para relajarte, le agregamos estimulantes y cuando llegue la noche, ten por seguro que te costará trabajo dormir y lo más importante descansar.
  5. Vegetales a la máxima potencia. Hay estudios que relacionan la fibromialgia con falta de antioxidantes en el cuerpo, exceso de óxido, si nuestro cuerpo no está produciendo suficientes antioxidantes habrá que ayudarlo con frutas y verduras frescas (de preferencia) que están llenos de vitamina A, C y E que son las que luchan contra los radicales normalizando el pH en nuestro cuerpo. Si decides comer carne, hazlo en pequeñas porciones y preferentemente con ganado alimentado con pastos, no con granos, de esa manera reduces el riesgo de elevar el pH de tu cuerpo.

Cada una somos tan distintas que ni el mismo síndrome nos afecta igual, no podemos esperar que nos den una receta mágica para curarnos tenemos que reconocer nuestro cuerpo, aprender que le hace daño y que le hace bien y madurar en nuestra alimentación por experiencia propia.

Aclarando las ideas, limpiando la nariz

Jala Neti

Estamos en pleno invierno y con los constantes cambios de temperatura, viento, frío excesivo y bajas defensas las gripas están a la orden del día. Por eso hoy les comparto la magia del agua para limpiar la nariz y los senos nasales que cuando se encuentran muy congestionados son causantes de sinusitis, gripas, dolor de cabeza, intensidad extrema del olfato, sangrado por la nariz, dolor de cabeza, infección en los ojos.

Si estás enfermo de gripa o tienes alguno de los padecimientos anteriores puedes practicar esta limpieza diaria, si sólo quieres mantener tu cabeza libre de mucosas un par de veces por semana es suficiente.

Neti significa limpieza nasal, jala agua; la idea es pasar agua por ambas fosas nasales limpiando con ella cualquier mucosidad interior.

Preparación: Una vasija especial es necesaria, su nombre neti lota, esta puede ser de plástico, cerámica o cualquier metal que no contamine el agua. Puedes usar una tetera pequeña si el brazo para servir tiene una punta lo suficientemente cómoda para tu nariz. El agua debe aproximarse a la temperatura corporal (ligeramente tibia a caliente) se le agrega una cucharadita de sal por cada medio litro de agua; de preferencia sal de mar o sal de grano (la sal yodada tiene muchos químicos). Poca sal causará dolor y mucha sal causará ardor; la sal nos ayuda a igualar la densidad de líquidos que corren por nuestro cuerpo y de esta manera empujar más eficientemente las toxinas fuera de nuestro sistema.

Hace unos días con una gripa de esas que no te dejan ni pensar prepare mi agua con bicarbonato en lugar de sal para alcalinizar todo el sistema respiratorio y funcionó de maravilla, si tienes ganas de probar algo aún más radical puedes cambiar la sal por bicarbonato.

Lavado de fosas nasales:

  1. Llena la vasija neti, colócate en cunclillas (en la regadera o el patio de tu casa), con las piernas separadas, balanceando tu peso en ambos pies, inclínate hacia adelante. Cierra los ojos y relájate un momento
  2. Inclina ligeramente tu cabeza hacia tu hombro derecho, respira por la boca
  3. Suavemente lleva la punta de la vasija neti a la fosa nasal izquierda (la que está más arriba) y deja correr el agua. Sin hacer presión, el agua corre gracias a la gravedad solo hay que inclinar la cabeza lo suficiente. Fíjate bien que el agua corra por las fosas y no por la cara.
  4. Cuando la vasija esté a la mitad regresa tu cabeza al centro, deja que escurra el agua que quedo y relájate.
  5. Para sacar el agua restante suena tu nariz suavemente
  6. Inclina la cabeza para el lado opuesto (izquierdo) y repite con la fosa nasal derecha.
  7. Para terminar de sacar el agua de las fosas nasales de pie, tapate una fosa y respira exhalando con fuerza desde tu estomago por la fosa abierta, repite con la segunda fosa nasal.
  8. Por ultimo repite las exhalaciones desde el estómago con ambas fosas nasales

Práctica esta limpieza antes de tus ejercicios matutinos, o en cualquier hora del día que necesites respirar mejor, solo evita después de comer.

Solamente si tienes sangrado por la nariz, debes evitar esta prácitca

¿Y tu eres o te etiquetas?

Tengo que confesarles algo, ha sido difícil, muy difícil escribir este blog; me costó meses decidirme puesto que había logrado dejar de etiquetarme con “yo tengo fibromialgia” y vivir una vida tan sana como me fuera posible.

Cuando todo esto empezó, a partir del diagnóstico, han sido años de prueba y error, para encontrar un camino hacia una vida normal. Empecé con la comida, el ejercicio y después de mucho insistirme a mí misma logre aceptar una terapia psicológica, fueron unos cuantos meses y la principal meta de mi terapeuta en ese momento fue demostrarme que la etiqueta de “yo tengo fibromialgia” no era necesaria.

No es fácil, puesto que el dolor de la mañana, o el sentimentalismo tras horas de cansancio, incluso la extrema sensibilidad de mi piel me lo recuerdan a cada momento, pero es definitivo una vez que deje de decir “yo tengo fibromialgia” y me dedique a vivir una vida sana, deje de permitirme dramatizar mis síntomas y solamente aceptarlos y seguir adelante a pesar de ellos, logrando así una vida casi normal, porque la verdad es que quien quiere ser normal.

Mi segundo post sobre fibromialgia hace un par de semanas estaba programado para ser sobre alimentación, después de escribir mi primer post me vino una crisis de dolor que se juntó con una buena gripa y me deje tirar a la cama por más de 6 días. Ya recuperándome me di cuenta que había de nuevo caído en la trampa, me deje llevar por el dolor y deje de ser yo; para solo ser un cuerpo adolorido.

Hoy de nuevo puedo decir que mi cuerpo padece un síndrome pero mi mente, mi corazón y mi alma están perfectamente sanos y ayudando a levantar este cuerpo adolorido, que no me impide vivir, sentir, pensar y conectarme con mis seres queridos.

Te propongo intentarlo por unos días, afirmando en cada momento que tienes la tentación de dejarte caer, YO NO SOY LA ENFERMEDAD, MI CUERPO ES SOLO UNA PARTE DE MI, MENTE, CORAZON Y ALMA ESTAN UNIDO PARA CUIDAR ESTE CUERPO ADOLORIDO, MIS SUEÑOS SE PUEDEN ALCANZAR MUY A PESAR DE MIS DOLORES.

Somos más que este cuerpo, nuestra esencia está más allá de huesos, piel y nervios, se fuerte.

¡Libérate de las cadenas, si se puede!

Premananda