Diagnóstico Fibromialgia

¿Fibro qué? Fue la primera reacción al escuchar el diagnóstico del neurólogo, habían pasado varios años con síntomas tan diversos, decenas de pastillas en el cajón por si ese día me dolía la espalda o el vientre, por si la gastritis, para la contractura, varias marcas distintas de píldoras para dormir, para relajar la quijada, más la guarda para dormir y no romperme más los dientes. Llevaba semanas sin lograr caminar más de 100 metros y sentirme completamente agotada, levantar la jarra del agua era imposible y que no se me acercaran más de tres personas al mismo tiempo porque los ataques de pánico me hacían querer salir corriendo.

Tenía 33 años, vivía la vida como la de cualquier otra mujer de esta época, con una lista llena de quehaceres para mi familia, para mi negocio, las relaciones públicas, el ejercicio, levantarme a las 5:30 de la mañana, todo el día en el trabajo, la tarde en casa y me acostaba ya entrada la noche organizando el día siguiente. Todo era planeado y ejecutado de acuerdo al plan (cuidado si no lo lograba porque entonces llegaba el enojo, la depresión y el mal humor).

El médico saco su computadora y me presento una serie de pantallas donde se explicaba que la fibromialgia es un síndrome o enfermedad crónica, que los síntomas son tan variados que ocasionan confusión en los médicos, un padecimiento de “reciente” aceptación en la medicina moderna y por lo tanto a veces mal entendida o con un diagnóstico tardío.   Me recetó unas pastillas, me dijo que hiciera mucho ejercicio e investigara en Internet tanto como pudiera sobre alimentación para fibromialgia y que regresará en un año para ver mi avance, o antes si lo creía necesario. Las pastillas fueron mágicas me redujeron todos los síntomas que en el momento presentaba; ejercicio, bueno este hombre está loco no entiende que mis músculos me duelen horrible; un año, no tiene cura, dónde voy a para así.

Seguí los consejos del médico, tomar los medicamentos y apoyada por la guía de un pequeño libro que encontré en la tienda del hospital el día de mi diagnóstico “Cómo afrontar las crisis de fibromialgia. Aprenda a sobrellevar el dolor, de Mónica Herrera y Alicia Díaz”; empecé mi camino con esta nueva etiqueta.

Al principio me sentía contenta de saber que tenía, después de tantos años y tantos diferentes diagnósticos que no duraban, por fin sabía que no estaba loca y no era hipocondriaca; el problema estaba que seguía retumbando en mi cabeza “de por vida”, “no se cura”, “tomar medicamentos”; nada me cuadraba, como a mis treinta años quedaría marcada con una vida limitada por la ingesta de medicamentos para poder vivir y relacionarme con el medio ambiente.

Pasaron algunos meses en los que logre recuperar la cordura y las ganas de estar presente, hasta que por fin un día desperté con la firme convicción que yo podía vivir sin medicamentos y que si esto era de por vida, aprendería a cuidarme para vivir sin dolor. Cambios radicales en mi alimentación, ejercicio diario, yoga y meditación, psicólogos, cursos y muchas otras cosas han acompañado mi camino hasta el día de hoy, 4 años han pasado desde el diagnóstico y hoy vivo sin medicamentos, aprendiendo todos los días una manera nueva de cuidarme para no sufrir dolores; aún no he logrado pasar más de un mes sin una pequeña crisis, pero de que se puede se puede.

Dentro de este blog en la categoría de fibromialgia, iré relatando mis experiencias, avances y errores en el camino a dejar los medicamentos, distintas maneras de ir enfrentando el dolor, reconociendo sentimientos y abrazar el alma desde lo más profundo del ser. La fibromialgia nos hace sentir pobres de espíritu, nos abate y nos tira al suelo, pero desde ahí no hay más a donde caer, el camino ya sólo es para arriba, caminemos juntas sin dolor.

¿Cómo fue tu diagnóstico, cómo te hizo sentir?

Premananda

El Yoga una experiencia fuera de este mundo Curso en técnicas avanzadas de yoga por el Dr. Omanand Del Paramanand Institute of Yoga and Research, India

Cuando me propusieron recibir al Dr. Omanand en México, lo que más me inspiraba era lograr que más personas conectaran con su interior y con la energía suprema; experimente durante dos meses las enseñanzas de Guruji (Dr. Omanand) en la India, deseando compartir en mi idioma y con mi gente esta maravillosa experiencia. Esencia Yoga Spa en San Miguel de Allende, México, nos abrió sus puertas para impartir este taller y la respuesta fue abrumadora. Los siguientes testimonios fueron durante y posterior al curso y expresan claramente las experiencias especiales, únicas y sin paralelo que vivieron los participantes:

 

“Mucha paz y sensación de perder o no sentir el cuerpo físico. Cuando me acosté sobre el estómago entre como en un sueño, dentro del espacio obscuro. Me quedaba ahí y por momentos regresaba. No había imágenes sólo movimientos y colores” (Carmen 211114)

 

“Experimente total paz, suspendido en la nada, sin conflicto, despierto pero a la vez soñando sensación de viajando en la luz, en el túnel del tiempo” (German 211114)

 

Guruji nos llevó por un viaje desde los movimientos más sencillos al despertar de nuestra consciencia, redescubrir el niño interior, una mezcla de sensaciones en balance. El señor Krishna dice “Yoga es balance” (BG II, 48), es saber que existe lo positivo, lo negativo y encontrar el punto medio.

“Sentí mi cuerpo aligerarse, como si me saliera del cuerpo; luego una corriente de llanto y tristeza inexplicable, consciencia de separación, después me sentí en paz, silencio y claridad, vi llenarse de luz mi cabeza, otra ola de tristeza, luego paz y después una risa salía de mi interior como si la broma fuera que yo estoy bien” (Mary 231114)

El yoga nos enseña la manera de vivir y aceptar la resistencia de nuestro cuerpo a desconectarse del mundo material para lograr una conexión profunda con la energía universal, esa que corre dentro y fuera de nosotros.

“Después de cierto tiempo empecé a sentir una tensión enorme en los brazos, una fuerza que me jalaba las manos, esa misma fuerza llego hasta mi pecho y subió a mi cara y sentía que tomó el control de mi cuerpo, de hecho desapareció mi cuerpo y sólo quedó una sensación electrizante” (Carmen 221114)

 

“Mi viaje físico fue doloroso, dónde había enfermedad el dolor cambio por una sensación de pesadez… Luego mis moléculas o células vibraron y se unieron con el aire, océano, el mundo. Vi luz, colores, almas, estaba envuelta en sabores que no pueden describirse” (Linda 231114)

Patanjali el primero en escribir los antiguos secretos del yoga, lo define: “Ir más allá de los movimientos de la mente es yoga” (YS I, 2), Guru Gorak nos dice “Yoga remueve tristezas y sufrimientos”; al final del curso todos los participantes pueden decir que son capaces de sentir, vivir y vibrar el verdadero yoga, una experiencia fuera de este mundo.

“Fue hermoso; me sentí conectada conmigo mismo, con la Tierra, una sensación maravillosa” (Olivia 221114)

 

“Me sentí como si tuviera cinco años de nuevo. ¡Genial! (Linda 221114)

 

“Entre en una profunda rendición y me sentí amorosa y confiada. Después de regresar me sentí en paz y curiosa” (Melinda 211114)

 

“Gracias por ayudarme tanto, quisiera poder explicar mejor la experiencia; pero mi corazón está lleno” (Linda 231114)

Gracias al Dr. Omanand por guiarnos por este viaje extraordinario, gracias a Lucia, Carolina, Beatriz, German, Linda, Chalida, Jenny, Marta, Olivia, Mary, Carmen, Karla, Juan Carlos, María del Carmen y Melinda por aceptar participar de esta maravillosa experiencia.

Maa Premananda (BJH)

Noviembre 24, 2014